Las suciedades de insectos son desagradables y perjudican la pintura del caro. Se trata de „devoradores de pintura“ orgánicos que causan graves daños en la pintura, especialmente bajo la radiación solar directa. Cuanto más tiempo se adhieren a la pintura, más profundo penetran los residuos en la superficie de la pintura. Bajo el microscopio se pueden ver ya al poco tiempo cráteres y grietas. Por lo tanto, el cuidado de la pintura en este caso no es sólo una cuestión de estética  – es esencial para prevenir daños y preservar el valor del coche.